Lleva más de cinco años tocando la batería en una de las bandas más importantes de la escena roquera en Bogotá durante los últimos años. Cinco años en los que también ha hecho publicidad, mezclando sus dos grandes amores y alternando tiempos.
Marco Bonilla, baterista de Árbol de Ojos y co-director de cuenta en Leo Burnett Colombia, tiene una apuesta ambiciosa: alcanzar la mayor votación en esta página http://bit.ly/YCAzjs para que Árbol de Ojos, su banda, entre a hacer parte del ya afamado cartel del que hoy por hoy es el festival más importante de Colombia: el Estéreo Picnic. ¿Lo logrará? En un par de semanas lo sabremos.
Y es que Marco, con Árbol de Ojos, ha tocado en eventos como Rock al Parque, Estéreo Picnic (versión 2010), el Festival Malpensante, entre otros. Y, como si fuera poco, su banda ha compartido tarima con Austin TV, Babasónicos y The Killers, entre muchos otros.
— ¿Qué motiva a Ojos de Árbol y a usted, en particular, a tocar en el Estéreo Picnic? ¿Y qué necesita?
— La principal motivación es poder mostrar nuestra música y abrir puertas, para en un futuro, tocar en los festivales más importantes de Latinoamérica y luego del mundo entero. Para eso, necesitamos votos, muchos votos. Es muy fácil: sólo tienen que entrar a este enlace http://bit.ly/YCAzjs, ir al final hacer clic en “votar” y apoyarnos, votando por Árbol de Ojos.
— ¿Por qué Árbol de Ojos? ¿A quién se le ocurrió el nombre y por qué?
— Árbol de Ojos no tiene ningún significado especial. Simplemente, se nos ocurrió. Nos pareció chévere el juego de palabra y ya…
— ¿Cuál es la canción que más le gusta y la que le recomendaría a todas las personas que leen este blog?
— Me gusta ‘Amor a la Woody’ y ‘Escéptico’ por los cambios que hay entre las canciones. Tienen buenas letras y ritmos sabrosos.
— ¿Cómo es esa relación suya de la música con la publicidad? ¿Cómo se conectan las dos profesiones y cómo se repelan?
— La música y la publicidad necesitan mucha creatividad y, como en todo, hay que saber cómo vender el producto, ya sea una canción, un disco o una gaseosa. La diferencia es que en la música nosotros somos nuestros propios clientes.
— ¿Cómo divide su tiempo? ¿A qué hora ensaya? ¿Y cuándo se van di gira con la banda, pide permiso en el trabajo y le facilitan las cosas o cómo hace?
— Trabajo en el día y ensayo por la noche. Si tengo conciertos en otras ciudades, me toca sacar días de mis vacaciones. Por el momento, no me ha tocado pedir ningún permiso en especial.
— Si llegara un empresario poderosísimo, en este mismo instante, y le dijera: “¿en qué festival del mundo quiere tocar?”, ¿usted cuál elegiría y por qué?
— Elegiría el Coachella o el Glastonbury (este último mejor), porque tienen grandes audiencias y están repletos de personas interesadas en descubrir bandas que propongan nuevos estilos musicales.
— Y si tuviera la oportunidad de tocar en alguna banda que no fuera Árbol de Ojos, ¿cuál elegiría?
— Tocaría en Queens of the Stone Age, Rolling Stones… Black Lips. Tocaría en todas las bandas que me gustan.
— ¿Y cuál es su modelo de baterista a seguir y qué es lo que más le gusta de él (o ella, quizás)?
— Me gustan muchos bateristas, pero creo que Josh Freeze, quien le dio duro a los pedales en bandas como Nin Inch Nails, The Offspring o The Vandals, entre otros, es un ejemplo a seguir. A pesar de que ha tocado en diferentes bandas de distintos géneros, nunca ha perdido su estilo.
— En su opinión, ¿cuál es la banda que tiene la mejor publicidad del mundo y por qué?
— En su momento, Marilyn Manson supo venderse como era, mostrando una imagen opuesta a lo que todo el mundo estaba viendo, eso hizo que en todos despertará una fascinación morbosa por la banda. Claro que esto ya se había visto con otros artistas, como Bowie, Alice Cooper, Madonna, etc; pero elegí Manson porque me gusta mucho su música.
— ¿Qué es lo mejor de trabajar en Leo? ¿…Y lo peor?
— Lo mejor: trabajar con uno de los equipos más talentosos del país. Lo peor (como en todas las agencias): lidear con las rabietas del cliente.